Poemas breves para reconectar contigo en días difíciles
Un poema breve puede ser una habitación pequeña: entramos con prisa y, de pronto, escuchamos algo que el ruido ocultaba. Los diez textos que siguen son originales y están pensados para esos días en los que necesitas volver a ti sin exigir una respuesta inmediata.
1. Regreso
Volví a mi nombre
como vuelve la lluvia
a la ventana.
2. Pausa
No era vacío:
era el silencio haciendo
sitio a mi voz.
3. Raíz
Bajo mis dudas
una raíz paciente
sostiene el día.
4. Equipaje
Dejé en el suelo
la prisa de otros.
Mis manos recordaron su tamaño.
5. Umbral
La puerta espera.
No pregunta si tengo
todo resuelto.
6. Cuerpo
Respiro lento.
El mundo no termina
porque descanse.
7. Invierno
También el árbol
parece estar perdido
antes del brote.
8. Brújula
Cuando me escucho,
el norte deja de ser
un sitio ajeno.
9. Orilla
No soy la ola
ni la piedra inmóvil:
soy quien las mira.
10. Mañana
Guardo una luz
pequeña, suficiente
para otro paso.
Cómo leerlos
Escoge uno y léelo dos veces. En la segunda lectura, cambia una palabra por otra que se acerque más a tu momento. También puedes responder con tres versos propios. La poesía no exige comprenderlo todo; permite que una imagen siga trabajando en nosotros.
Si quieres continuar por la poesía amorosa, visita la selección de poemas de Pedro Salinas. Para explorar cómo una frase corta puede guardar una enseñanza, recorre también las frases hechas que enseñan grandes lecciones.
Regresar a ti no siempre requiere una revelación. A veces comienza con una línea, una respiración y el permiso de leer sin prisa.
