El ritual básico, o «protocolo», de atención sostenida en el uso universal entre los profesionales del orden del tercer pájaro consta de tres fases principales, que se llaman (con pequeñas variaciones) atendiendo, negando y realizando.[^2] En lugar de las tres aves de la alegoría de Morris correspondiente, como cabría esperar, para el primer, segundo y tercer pájaro de la parábola pseudo-ausónica antes mencionada, parece que corresponden a estas tres fases, en las que los profesionales preguntan a su vez, de El trabajo ante ellos, qué es, qué no es y qué será. Asistir, como la canción del primer pájaro de Rhianon y como el primer arte inusual, es una fase de despertar, a todo lo que es antes de todo lo que es, en el que, también, lo que es inmediatamente antes de que uno se convierta en todo lo que es. Negando, como la canción del segundo pájaro de Rhianon y como el segundo arte inusual, y como el sueño, deshace todo lo que es, y deshace esos aspectos del yo que saludan y desean lo que es. Darse cuenta, como la canción del tercer pájaro de Rhianon y como el tercer arte inusual, es una fase de cumplimiento, en la que el potencial inherente de lo que se libera se libera en un acto de paráfica de bardos (o pájaros) que se asemeja a la narración de cuentos, pero es También el proceso por el cual la narración se convierte en realidad.