Heinrich von Kleist's The Schroffenstein Family –

Que los mecanismos del destino y el azar sirvan como un motor importante para la acción del drama es un lugar común en la crítica interpretativa. En sus cartas personales, Kleist revela una fascinación con los poderes incognoscibles de contingencia y coincidencia que se entrometen y dan forma a la vida del individuo, y tales preocupaciones penetran en el núcleo de muchas de sus obras literarias: una y otra vez, se enfrenta a sus personajes con situaciones sobre las cuales no tienen control y al que deben reaccionar. En Schroffensteinlos acontecimientos casuales se acumulan entre sí de tal manera que rompan gran parte de la originalidad de la constelación, y de tensar la credulidad del lector después de la moda del cuento gótico, no es sin razón que Matthew G. Lewis's El monje ha sido citado como una posible fuente de inspiración. El resultado es una demostración de las operaciones del destino y la contingencia que, vista en un sentido estrecho, parece a veces trabajado e inventado. Sin embargo, el diseño de la investigación es, en otro paralelo a Romeo y Julieta – superpuesto con una descripción más profunda sobre las limitaciones de la conciencia humana. Las palabras lacónicas de Ursula a Rupert y Sylvester, «si se matan entre sí, es un error», adquirir, en este contexto, especial relevancia, señalando como lo hacen hacia el movimiento de error y las instancias de malentendido que impulsan la acción a su acción a su acción Tragic Close. Aquí se puede detectar la influencia del encuentro de Kleist con la filosofía kantiana, que parece haber destrozado su fe en las posibilidades de la verdad y el conocimiento absolutos. La falibilidad de la percepción surge, como consecuencia, como un tema dominante y un tema de reflexión en el trabajo de Kleist, y sigue siendo así en todo su corpus literario. En Schroffensteinesto se manifiesta a través de la frecuente recurrencia de errores y confusión, criado por la incapacidad de los personajes para comunicarse y su susceptibilidad a la que concomitaba la realidad. Por lo general, Kleist conduce el problema hacia los extremos estéticos, elaborando una atmósfera envolvente de ilusión, engaño y sospecha dentro de la familia extendida que, a su vez, invoca actos de venganza y violencia retributiva. En este sentido, el drama quizás pueda verse como el más jacobeo y sturm de las obras de Kleist, como una exploración grizzly, aunque a veces oscura, de la exploración del funcionamiento del destino y la capacidad humana para los malentendidos, y de su Efectos en desatar las potencialidades violentas del hombre.